Entornando el ojo óptico

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El formato fotógrafico universal nació de la mano de Oscar Barnack cuando en 1929 utilizó película cinematográfica de 35 mm para la cámara que estaba diseñando. La Leica fue ridiculizada inicialmente por su formato “sub-miniatura”, pero su propuesta acabó sirviendo de base para gran parte de las cámaras actuales. El formato de 35mm es muy adecuado para fotografía de acción pero también ofrece una superficie sensible suficiente para imágenes estáticas de calidad. Por ello es mayoritariamente utilizado en fotografía de naturaleza.

Sin embargo, este diseño compacto impidió mantener los movimientos ópticos, una de las esencias de la fotografía. Mediante fuelles y engranajes las cámaras de gran formato pueden modificar la distancia entre la óptica y la película, desplazarlas recíprocamente en horizontal o vertical, o cambiar la angulación del objetivo por rotación. Esto permite manipular espectacularmente los tamaños aparentes de los sujetos y su posición relativa, así como la profundidad de campo y perspectiva.

Afortunadamente, en los catálogos de los principales fabricantes de cámaras réflex de 35mm existen algunos objetivos especiales que realizan movimientos ópticos. Sus aplicaciones habituales son la fotografía arquitectónica, bodegón y de acercamiento. Concretamente, los usuarios de Nikon disponen de angulares descentrables de 28 y 35 mm para el primer uso, y el Micro-Nikkor PC 85mm f/2,8D, para los otros.

Este es el objetivo que hemos probado a fondo gracias a la amabilidad del importador oficial para España, Finicon S.A. Además, lo hemos comparado con el Micro-Nikkor 105mm f/2,8 AFD, por ser el objetivo que poseerá ya probablemente quien esté planteándose adquirir el PC 85.

 

Algo de teoría sobre los movimientos de cámara

A efectos de claridad, los simplificaremos a dos tipos, el desplazamiento y el basculado. El desplazamiento mantiene el plano óptico paralelo al del sensor o la película, alejando el objetivo del centro del fotograma; de ahí su otro nombre, descentramiento. Es útil para cambiar la posición relativa de los sujetos fotografiados sin mover la cámara, así como para corregir perspectivas.

En el basculado cambia el ángulo de incidencia de la imagen sobre el sensor, a base de rotar el objetivo. Afecta la profundidad de campo porque traspone el plano de enfoque, que ya no es paralelo al plano focal. Según el principio de Scheimpflug, esto sucede cuando el plano de enfoque, el plano óptico y el plano de sensor se cortan en un mismo punto. Es fácil comprender la trascendencia de este principio. En macrofotografía uno siempre anda escaso de profundidad de campo, y de luz para aumentarla diafragmando. Los fotógrafos de mariposas las podrán enfocar enteras sin estar paralelos a ellas, ni tener que cerrar mucho el diafragma.
Tanto el desplazamiento como el basculado pueden realizarse en todas las direcciones, y combinarse entre sí. Por supuesto, el objetivo utilizado debe poseer un diseño especial, y no sólo desde el punto de vista mecánico. El círculo de imagen proyectada debe ser mucho más amplio que el formato del fotograma, ya que se utilizarán sus zonas marginales, donde la pérdida de luz y las aberraciones ópticas son mayores. Esta es igualmente la razón por la que estos objetivos deben estar muy corregidos.

 

El objetivo

El Micro-Nikkor PC 85mm f/2,8D nos llega embutido en un excelente estuche rígido y acolchado. El objetivo es aparatoso pero su tamaño puede calificarse de comedido considerando sus prestaciones. Su peso de 770 gramos es casi el doble del popular Micro-Nikkor 105/2,8AFD. Eso es un problema para nuestra espalda pero no para su uso, porque de todas formas necesitará siempre un trípode.

La rosca para filtros es de 77 milímetros, y el elemento óptico frontal está muy encajado, reduciendo el riesgo de reflejos si no se usa su parasol específico HB-22. Menos mal, porque éste no viene incluido en el precio. La calidad de construcción no puede calificarse como menos que excelente. Incorpora la característica CRC de corrección de imagen para enfoque cercano, habitual en los angulares de la marca. El aro de enfoque es de tacto firme pero untuoso; como los demás Micro-Nikkor modernos, la escala es poco progresiva en las distancias lejanas.

Con el helicoide totalmente extendido la relación de reproducción es de 1:2, es decir se obtiene una imagen que tiene la mitad del tamaño del sujeto. La distancia de trabajo es entonces de 39 centímetros, idéntica a la del 105 mm a la misma relación. La luminosidad real en estas circunstancias es de f/4,5 ya que el valor nominal de 2,8 corresponde al infinito; recordemos que -aunque no todas las cámaras lo informen en el visor- siempre se pierde luminosidad con la simple extensión del helicoide de enfoque.

La característica más espectacular de este objetivo es su grueso cuerpo central que incluye dos precisas rampas mecánicas a cremallera con sendos mandos de tornillo y con bloqueo. Una es para el descentramiento, y otra para el basculado, que son posibles en grados máximos de 12,4 milímetros y 8,3 grados respectivamente.

Los movimientos pueden realizarse en todas las direcciones, porque en la montura del objetivo encontraremos un mecanismo con seguro para girar todo el objetivo alrededor de su propio eje.

El diafragma tiene nueve láminas y la apertura del iris es casi circular, con lo que los fondos desenfocados quedan más suaves que con el Micro-Nikkor 105. La apertura mínima es de f/45, que a plena extensión corresponde a f/72 real.

A causa de las rampas móviles el diafragma no tiene conexión mecánica con el cuerpo de cámara, por lo que es totalmente manual y funciona por el sistema de preselección. Se ajusta el valor deseado en el aro y éste es comunicado al cuerpo, pero sólo se cierra el iris si se acciona manualmente un vistoso pulsador de cierre rápido en el objetivo. En la época actual este es un aspecto bastante incomprensible, sólo asumible por las características del objetivo y de la montura; de hecho, posteriormente a la redacción de este texto, el modelo fue actualizado a diafragma automático.

Afortunadamente el objetivo pertenece a la serie D y contiene un microcircuito que comunica la distancia de enfoque a la cámara, lo cual lo hace compatible con las cámaras más modernas de Nikon y posibilita mediciones de flash matriciales en 3D.

 

Manejo

A través del visor se percibe enseguida la sensación de limpieza de imagen y agudez de líneas que transmite este objetivo. Se dice de él que alcanza el mayor grado de nitidez de la marca.

A pesar de su aparatosidad, no es difícil de utilizar en cuanto se le toma confianza, aunque sí requiere un aprendizaje. Ciertamente no es una óptica para fotografía de acción, sino para trabajo en estudio o exteriores sobre trípode. La necesidad de éste ultimo no es un problema nuevo, porque de todas formas es necesario para lograr la máxima nitidez de cualquier óptica. La principal dificultad -aparte del diafragma manual- es que los movimientos ópticos imposibilitan el uso del fotómetro, diseñado para una imagen que llega en línea recta. Incluso el telémetro electrónico es inexacto con el objetivo desplazado o rotado.

La secuencia de trabajo empieza planteando la imagen a diafragma abierto. Se mide la luz en modo manual (M) para elegir la velocidad correspondiente a f/2,8. Se diafragma después tantos puntos como se desee, compensando con el aumento correspondiente en la velocidad de obturación. Gracias al pulsador de cierre rápido del diafragma, éste seguirá abierto hasta que lo accionemos, pero la cámara sí conoce el valor marcado. A continuación se realizarán los movimientos ópticos, que implicarán un reencuadre y una compensación de la exposición. Desafortunadamente, el valor de esta corrección sólo lo dicta la experiencia aunque sabemos que no superará 1 punto, y que es mayor en el descentrado que en el basculado. Finalmente, cerraremos el diafragma a su valor real mediante el pulsador rápido, y realizaremos la foto.

Este procedimiento es el descrito por el fabricante, pero parece también posible utilizar la óptica permanentemente diafragmada con el pulsador rápido siempre enclavado. Aparentemente, la exposición en modo de prioridad al diafragma (A) funciona entonces bien, el problema es que el visor está oscurecido.

 

Pruebas de laboratorio: profundidad de campo

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Dado el potencial de este objetivo para la macrofotografía, resulta de sumo interés el estudio de su profundidad de campo comparándola con la del Micro-Nikkor 105. Decidimos visualizarla fotográficamente en primer lugar, para lo cual fotografiamos en estudio la clásica regla, situada a un ángulo de 70º en relacion al eje óptico. La distancia de trabajo fue de 39 centímetros lo cual equivale en ambos casos a una relación de reproducción 1:2. Probamos tres diafragmas con tres series de pruebas: el PC 85 en posición normal, el PC 85 en posición basculada, y el 105. El PC 85 sin basculamiento dio resultados muy similares al 105, de forma que no hemos incluido estas imágenes.

En posición basculada la ventaja a favor del 85 PC es muy notable debido al cambio de plano de enfoque, especialmente en aperturas medias. La evaluación de los resultados a la mínima apertura es más compleja puesto que la difracción es importante en ambos objetivos, reduciendo las diferencias visualizables.

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A continuación comparamos numéricamente los datos teóricos suministrados por Nikon. A 40 cm de distancia de trabajo (gráfico izquierda, punto central del eje vertical) puede comprobarse cómo la profundidad de campo es superior en el 105 mm. Sin embargo, no debe perderse de vista que la diferencia es de fracciones de décimas, excepto a diafragmas muy cerrados: a f/32, el 105 ofrece 1,3 centímetros de intervalo nítido, contra 0,9 del PC 85.

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Ahora bien, cuando se comparan las profundidades de campo a diferentes distancias de trabajo se comprueba que esta ventaja del 105 sólo existe en distancias cortas. En el siguiente gráfico para cuatro distancias de trabajo, cada par de líneas del mismo color compara la profundidad de campo de ambos objetivos, expresada en el eje vertical como centímetros de intervalo nítido. Se reconocerán las curvas del PC 85 por ser más largas, pues alcanzan a f/45. Es interesante cómo a f/32 y 1 metro del sujeto, el PC 85 supera al 105 en casi 5 centímetros: proporciona 19,5 centímetros de intervalo nítido contra sólo 15,4. Además, el objetivo descentrable tiene la posibilidad de llegar aún más allá, a f/45; se obtiene entonces casi 28 centímetros de zona de foco. Esta apertura es sin embargo desaconsejable a causa de la difracción.

Por supuesto, los datos del PC 85 corresponden a la óptica en posición normal.

 

Pruebas de laboratorio: poder resolutivo

Los poderes resolutivos han sido comparados mediante el uso de cinco miras de resolución Fotowand sobre tablero negro de 60*90 cm, con las ópticas montadas sobre una Nikon F4 y usando película Fujichrome Velvia.

Esta prueba sólo es orientativa, ya que no ha sido realizada en laboratorio óptico y no se ha utilizado un ejemplar nuevo del Micro-Nikkor 105, sino nuestro propio objetivo de trabajo. No damos por ello unidades absolutas, sino una comparación de las curvas de las dos ópticas entre sí.

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Se disparó tres series por cada óptica y a cada uno de los diafragmas enteros. La lectura de los resultados se hizo directamente sobre la película, iluminada por transparencia mediante microscopio binocular a 60x, eligiéndose el mejor valor de las tres series. Por razones de espacio, sólo procesamos los datos del centro del fotograma, si bien en los bordes el comportamiento relativo era equivalente.

El resultado que podemos ver simplificado en la gráfica de arriba, confirma lo que intuíamos: el poder resolutivo del PC 85 es muy elevado y supera en prácticamente todos los diafragmas a nuestro ejemplar de Micro-Nikkor 105mm f/2,8AFD, una óptica no precisamente desdeñable en este sentido.

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Los resultados confirman también el daño causado por la difracción en las aperturas extremas, fenómeno que era de esperar. Los dos últimos diafragmas no deberían usarse más que en caso de emergencia. Las imágenes de la izquierda son ampliaciones del centro de la mira fotografiada a diafragmas 8 y 45 con el PC 85.

 

Pruebas de estudio

Empezamos las pruebas de verdad contratando un grupo de modelos hormigas, y remunerándolas mediante miel. Con ellas probamos el PC 85 solo y con el tubo de extensión PK-13. El diseño del objetivo es conservador puesto que a pesar de la extensión intercalada, no se dieron viñeteo ni pérdida de luz. En estas imágenes, cercanas a 1x y tomadas en picado a f/22, puede comprobarse el beneficio que reporta bascular el PC 85 hacia abajo usando el tubo PK-13 (imagen superior) frente a la única posibilidad del convencional Micro-Nikkor 105 (abajo).

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A continuación procedimos a realizar pruebas a más distancia con objetos mayores, valiéndonos ahora de unas flores grandes que descubrimos en el comedor de casa. En este caso sólo usamos el PC 85. Planteamos la fotografía a una distancia de 0,90 metros aproximadamente y la realizamos en primer lugar con la óptica en posición normal.

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A continuación, basculamos totalmente el objetivo hacia un lado. En este caso queríamos explorar el potencial del basculado como recurso creativo: no nos interesaba enfocarlo todo, sino desenfocar selectivamente. El resultado tras inclinar la óptica hacia la derecha y recomponer la imagen, fue el siguiente:

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Basculado a la derecha; pincha para basculado a la izquierda

En este momento, nos interesamos por la flor que  conservaba sus frágiles e interesantes estambres. Comprobamos que como de costumbre, estaban todos en el mismo plano a cierta altura sobre la corola, lo que para un objetivo convencional, obligaba una toma básicamente frontal como la que se muestra en la siguiente imagen:

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Imagen frontal; pinchar para ver basculado a la derecha

Después de realizar esta imagen clásica echamos mano del basculamiento. Desplazamos nuestro trípode a la derecha, rotamos toda la cámara a la izquierda y basculamos el objetivo hacia la derecha. ¿Resultado? La magia óptica nos permitió mantener todos los estambres a foco (pinchad esa misma imagen para ver la segunda foto). Con un objetivo normal tendríamos que diafragmar fuertemente para obtener un resultado similar, lo que habría alterado el fondo.

 

Pruebas de campo

Las pruebas en estudio nos permitieron acostumbrarnos al peculiar manejo del objetivo, y también evaluar mejor lo que podíamos esperar de él. El siguiente paso era probarlo en el campo. La manejabilidad en el terreno nos pareció buena, quizá porque ya estábamos entrenados. Obviamente no es lo mismo que los otros objetivos, pero con práctica se llega a una agilidad muy razonable.

Las consideraciones expuestas hasta ahora permitirán a los lectores deducir fácilmente las operaciones y movimientos que realizamos para obtener las dos últimas imágenes que les presentamos. Para visualizarlos pueden pinchar con el ratón sobre la imagen normal (tomada sin basculado) para ver su contrapartida, al mismo diafragma pero con el correspondiente movimiento.

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Pinchar para ver la versión basculada

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Pinchar para ver la versión basculada

 

Uso sobre cuerpos digitales

Teníamos interés en probar este objetivo sobre una cámara digital de formato DX, ya que siendo menor que el FX debería permitir teóricamente mayor amplitud de movimientos antes de alcanzar el borde del círculo de imagen. Sin embargo, los mecanismos del objetivo están diseñados para 24*36 y sus propios topes mecánicos lo impiden.

El factor de recorte por el tamaño del sensor DX implica que el ángulo de visión equivalente es el de un 127 mm. Esto no afecta a los movimientos, pero sí obliga a alejarse del sujeto, con lo cual pueden perder utilidad. Para estos sensores, serían ideales 25mm menos de focal, y visores más amplios en las cámaras porque el buen manejo de este objetivo  necesita una pantalla de enfoque amplia y luminosa. En conjunto, para usar este objetivo a su máximo potencial debe utilizarse un cuerpo de formato FX.

Este no es un objetivo para realizar macrofotografía de gran aumento a causa de su longitud focal, su relación de 1:2 y las limitaciones a la extensión. Para ello, y de ser necesario el basculado, se debería optar por focales más cortas u otros sistemas; Por ejemplo, usando un fuelle de ocasión PB-4 de Nikon con giro incorporado, o bien objetivos-lupa montados en extensión, como el tubo helicoidal basculable de Zörkendorfer. Frente a los 8,3 grados de rotación del PC 85, este último conjunto, que se muestra en la imagen, permite sobre la D100 alcanzar un valor increíble de más de 17 grados, con una relación de reproducción de casi 2x usando un Zeiss Luminar 40mm.

Objetivo-lupa Zeiss Luminar montado en un tubo extensible helicoidal basculante de Zörkendorfer sobre una Nikon D100

 

Conclusiones

El PC Micro Nikkor 85mm f/2,8D posee una excelente construcción y combina una gran versatilidad con un rendimiento óptico excepcional. Es enormemente útil para trabajos de bodegón y planos medios pero no desfallece en macrofotografía entre 1:2, e incluso 1:1 añadiendo un tubo de extensión. Es una herramienta ideal para los fotógrafos de lo cercano, que proporciona resultados imposibles de obtener con ópticas normales… aunque no resuelve por sí solo las imágenes: hay que saber utilizarlo y conocer sus límites.

En el lado negativo, la arquitectura de la montura así como del propio objetivo obligan a que el diafragma sea totalmente manual, algo que no es insuperable, pero es un engorro. Echamos de menos una mayor funcionalidad con las cámaras digitales de formato pequeño, en parte por la longitud focal, pero también nos gustaría que el basculado pudiera tener más amplitud en consideración a lo que permiten estas cámaras.

Lo que más apreciamos, sin embargo, es la recuperación del espíritu artesano del gran formato. Este objetivo fuerza al fotógrafo a diseñar la imagen y a previsualizar el resultado deseado, un aprendizaje que dirige nuestra propia evolución. ¿Qué más podríamos pedir, que un objetivo del cual se aprende?

A FAVOR
Construcción mecánica impecable
Soberbia calidad óptica
Versatilidad de movimientos
Potencial en macrofotografía, no sólo a 1:2 sino con extensión hasta 1:1

EN CONTRA
Diafragma totalmente manual
Diseñado para el formato de 24x36mm, funcionalidad menor sobre digital DX
Peso

Otras fuentes en Internet:

Completa evaluación, por Bjorn Rorslett

Artículo sobre los movimientos de cámara, en photo.net

Comentario en Naturephotographers.net por Kevin Dobler

Comentario de Michael Weber


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