Romeo y Regleta

foton9

O de cómo una historia de amor con la macro deriva en trágica tendinitis

La fotografía de aproximación en el campo plantea importantes problemas técnicos, causados sobre todo por las leyes de la óptica. Uno de los mayores es la pérdida de luz, causada por la extensión óptica necesaria para alcanzar ciertas relaciones de ampliación.

Podemos distinguir dos casos muy diferentes. En un primer caso es posible usar luz natural, bien porque los sujetos sean estáticos o la relación de ampliación baja, no más allá del tamaño natural (1:1). En este caso el trípode es imprescindible, ya que las velocidades de obturación son lentas. Con animales relativamente grandes, esto suele ser factible al amanecer o atardecer (cuando están inmóviles por el frío).

Pero el caso que nos interesa aquí es el segundo, cuando falta luz por usar una relación de ampliación alta, o bien la velocidad de obturación ha de ser elevada porque el sujeto se mueve. Ambos problemas afectan el enfoque crítico y exigen maximizar la profundidad de campo, forzando a diafragmar y perder la poca luz que quedaba. Puesto que el flash es la única solución factible para esto en exteriores, veremos aquí las formas que conozco para mejorar la calidad de su iluminación en la Naturaleza, básicamente mediante sistemas de flashes múltiples montados en soportes. Cierto es que la iluminación con un único flash también puede ser perfectamente válida; ahora bien, para evitar la aparición de sombras muy densas es casi obligado colocarlo en posición cenital, lo cual también implica un soporte.

Existen varios tipos de ellos. En primer lugar, y para un único flash, no faltan los fotógrafos que construyen sus propios soportes, entre ellos John Shaw (imagen de la derecha, reproducida de Closeups in Nature, Amphoto 1987). Ello permite colocar la fuente de luz arriba, en el eje óptico y encima del extremo del objetivo, con lo cual las sombras duras no son excesivamente visibles porque caen detrás del sujeto. La iluminación resultante puede ser muy agradable, sobretodo si se tamiza la luz con un difusor, aunque un poco plana. Es equivalente a la luz natural con el sol detrás del fotógrafo. Existen varios modelos comerciales, como los producidos por Kirk (entre otros) en EEUU; al final del texto el lector hallará una relación de precios y contactos de las empresas fabricantes.

En el segundo tipo de soporte -ya para dos flashes- éstos van montados lateralmente, lo que indudablemente permite un mejor modelado, aunque siempre en un solo plano horizontal. Es el caso de la regleta Manfrotto (a la izquierda), que permite una iluminación más elaborada. Ahora bien, con flashes iguales en la misma posición, suelen aparecer dobles sombras bastante antinaturales, como puede verse en la imagen de la polilla (debajo).

Esto puede paliarse en parte usándose flashes de diferente tamaño, difuminando la luz de uno de ellos, o incorporándoles una superficie reflectora. Si el reflector es alto, la luz será más suave, y parecerá más natural por provenir de un punto más elevado.

La regleta Manfrotto puede usarse también para colocar un único flash arriba, puesto que la base de cámara es doble y tiene una bisagra lateral. En este caso hay que ir con cierto cuidado con las caídas del flash sobre la cámara, puesto que el sistema de rosca para la fijación de los brazos se suele aflojar por sí mismo. En el mercado americano existía también un modelo diseñado por G. Lepp y fabricado por Stroboframe, de mayor calidad de acabado y con detalles mejorados; desconocemos si sigue en producción.

En el tercer tipo encontramos los soportes más versátiles y caros, de los cuales el primero parece haber sido el sistema modular de Novoflex (llamado en alemán Blitzhaltesystem mit Schiebestangen). Se trata de un conjunto que consta de una base de cámara, más 4 varillas dobles orientables de unos 30 cm de largo. Las dos varillas primarias se conectan a esta base, y poseen en su extremo un conector para las otras dos (un conector es horizontal y el otro vertical, a 90 grados). Las varillas secundarias sólo tienen en su extremo una plataforma con rosca de trípode. La base de cámara es grande, robusta y de buen diseño, incluyendo los dos conectores circulares para varillas así como roscas para adaptar brazos flexibles. Todos los conectores no sólo son giratorios a 360 grados, sino que la varilla que reciben puede insertarse a cualquier profundidad. Dos excelentes rótulas con zapatas de flash pueden insertarse en cualquier punto de cualquier varilla, gracias a una base de presión cuyo perfil se adapta a ella (en las imágenes se apreciará que una tercera rótula Kaiser también es adaptable al sistema). En el extremo terminal de las dos varillas secundarias puede montarse otros flashes, o accesorios, gracias a las roscas para trípode. El conjunto Novoflex pesa sobre los 900 gramos, que se incrementan en nuestro caso hasta un total de unos 4.100 gramos con el material que se aprecia en las imágenes: cámara (Nikon F90x), óptica macro (105/2,8 AFD), un tubo de extensión (PN-11), tres flashes (2 Metz 30 TTL1 y un Metz 40MZ3), cableado (SCA300), 16 pilas y película. Con los modernos sistemas digitales nos ahorraremos el peso de la película y de los cables, pero en conjunto el asunto no mejorará mucho en ese sentido.

Un sistema así permite colocar flashes con mucha flexibilidad delante y a los lados de la cámara en un espacio tridimensional de unos 60 centímetros de profundidad y 40 de altura. Normalmente utilizo un flash potente arriba del sujeto (para emular la luz solar), otro de menor diámetro en un lado (para rellenar sombras y dar valor a texturas) y a veces un tercero colocado detrás del sujeto; enfocado hacia él para resaltar su perfil, o bien hacia el fondo para evitar que resulte totalmente negro.

Estos sistemas son de lo más versátil, pero requieren el uso de la base específica que va roscada al cuerpo de la cámara. Aunque la misma base tiene su propia rosca para trípode, le añade un gran volumen al conjunto y hace bastante más  difícil el uso de platos para trípode cuando por cualquier motivo tengamos que usarlo. Pueden solventar esto aquéllos que utilicen el sistema universal Arca de zapatas porque tienen a su disposición productos e diferentes fabricantes que incorporan mordazas Arca para poderse sujetar por debajo al plato montado en la cámara. Uno de los mejores ejemplos son los flash brackets de Wimberley.

imageCon estos sistemas se puede añadir un brazo externo de soporte (o dos) sin cambiar nada de la cámara, y si el plato inferior es lo suficientemente largo, puede incluso acomodarse el conjunto en un trípode al quedar espacio en el plato suficiente para el agarre de la mordaza de la rótula de bola. Se abren muchas otras posibilidades si consideramos que pueden montarse incluso sobre el plato de los grandes teleobjetivos, adelantando y elevando así la posición del flash.

Hay que decir para acabar, que no planteamos en ningún momento la solución perfecta: convencer a toda nuestra familia para que aguanten flashes durante horas. Nos tememos que, en general, nuestros próximos ya bastante quemados (nunca mejor dicho), no serían muy receptivos a la idea.

 

Enlaces útiles

La regleta de Kirk se llama “Kirk Flash Bracket” y puede verse en su página junto a varios otros modelos. El modelo de Novoflex puede verse aquí. Hay que notar que se trata del modelo moderno, bastante diferente del descrito aquí, que se adquirió cerca del año 2001. La página de Wimberley es esta, pero cuidado con la tarjeta de crédito :|


  Ringlights